Uno de los acontecimientos principales desde un punto de vista histórico de la Isla de Lanzarote es la erupción, en el año 1730, del Volcán Timanfaya, en el término municipal de Tinajo y de Yaiza.
El 1 de septiembre de 1730, al caer la noche, el volcán se abrió, enterrando 10 pequeñas aldeas y cubriendo todo el sur de la Isla de lava y de cenizas. En 1824 se registró otra erupción que obligó a mucha gente a emigrar a otros lugares de la Isla, del Archipiélago y a la península.